En dos décadas, el partido bonaerense de Carlos Tejedor redujo su rodeo vacuno en un 36%, una cifra que los productores de la zona asocian con las políticas nacionales que afectaron a la ganadería argentina.
Carlos Tejedor es hoy un reflejo de lo que le pasó a buena parte de la ganadería argentina en los últimos 20 años. El partido del oeste bonaerense perdió el 36% de su rodeo vacuno, una caída enorme que no se explica solo por factores climáticos o de mercado, sino también por decisiones que se tomaron desde el Estado nacional y que afectaron directamente la rentabilidad de criar ganado.
Las retenciones a las exportaciones de carne son quizás el ejemplo más claro, pero no el único. Los controles de precios, la presión impositiva creciente y la falta de políticas que incentivaran la reposición de animales también jugaron su papel. En ese contexto, muchos productores de Carlos Tejedor fueron reduciendo sus rodeos o abandonando la actividad directamente.
El problema adicional es que, con el daño ya hecho y los números sobre la mesa, no apareció ningún dirigente político dispuesto a hacerse cargo. La ausencia de respuestas irrita a quienes vivieron en carne propia este proceso. La información fue publicada por LA NACION, que señala que la situación de Carlos Tejedor es parte de un problema más amplio de la ganadería nacional que involucra decisiones políticas que nadie quiere defender hoy.




