El plan contempla intervenciones estratégicas en áreas sensibles como el acceso al agua potable, la mejora y ampliación de rutas, así como también importantes desarrollos en los sistemas de educación y salud pública. Según detalló el mandatario, estas obras no solo buscan dar respuesta a demandas históricas de la comunidad, sino también acompañar el crecimiento sostenido de la ciudad.

En materia de agua y saneamiento, se prevén trabajos de ampliación de redes y optimización del servicio, fundamentales para garantizar el abastecimiento en distintos barrios. En paralelo, el proyecto incluye mejoras viales que permitirán optimizar la conectividad y la seguridad en los principales accesos y arterias urbanas.

El área educativa también será protagonista de esta inversión, con la construcción y refacción de establecimientos escolares, apuntando a mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje. A su vez, el sistema de salud recibirá un fuerte impulso mediante la ampliación de centros existentes y la incorporación de equipamiento.

Weretilneck destacó que se trata de “una inversión sin precedentes para Bariloche”, subrayando que el desarrollo de infraestructura es clave para acompañar el crecimiento turístico, productivo y poblacional de la región.

Desde el gobierno provincial remarcaron que estas obras generarán además un impacto positivo en la economía local, con la creación de empleo y el fortalecimiento del entramado productivo.

Con este anuncio, la gestión provincial busca consolidar a Bariloche como uno de los polos más importantes de la Patagonia, apostando a un desarrollo sostenido e inclusivo.

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